En las últimas décadas hemos visto cómo sectores de actividad consolidados y estables durante años, se han visto convulsionados, algunos radicalmente.

Hoy nos parece sencillo, habitual y nada innovador. Algunas tenemos edad suficiente para recordar las reacciones de los responsables de agencias de viajes cuando les decíamos “es bueno paquetizar; o un viaje se puede regalar y devolver; o se venderán viajes en los kioskos y gasolineras”. 

La tecnología está detrás de muchas de estas revoluciones en las formas de ofrecer productos y servicios. Industrias que han ido evolucionando, se ven impulsadas a re-evolucionarse. Es decir, impulsadas por lo que se ha dado en llamar la tecnología exponencial, empresas, sectores de actividad, se ven obligados a re-definirse.

Llegó la COVID-19 y nos ha parado a todos. Un tiempo que muchos han dedicado a re-parar, en sus dos significados:

  • Reparar: arreglar algo que está estropeado
  • Reparar: darse cuenta, tomar conciencia de algo y actuar en consecuencia.

Algunos ejemplos de cómo parar (por decisión propia u obligadamente) no significa inacción, y cómo reparar (darse cuenta) de oportunidades permite reparar (remediar, arreglar) situaciones estropeadas. 

Venta on line

Pregunta a tu alrededor. Observa cuántas personas que nunca había hecho una compra en internet, incluso muchas de las que denostaban y atacaban esta forma de comercialización, han conocido esta alternativa, y ¡les ha gustado! Esto significa que muchos pequeños empresarios han decidido re-activar su negocio abriendo el canal on line. Y lo han hecho en semanas, días. Sin un análisis previo “sesudo” y detenido. Se han olvidado de miedos, se han desestimado argumentos y convicciones profundamente arraigados. Sencillamente, han decidido re-parar para no pararse.

Esta realidad abre un amplio abanico de oportunidades. Acaba de crecer exponencialmente el espectro de potenciales clientes de empresas especialistas. En diseño web, tiendas on line, posicionamiento, marketing digital, etc.

Entrega con Experiencia

Al tiempo que puedes llegar al otro lado del mundo, si eres un pequeño empresario, puedes diferenciarte aportando valor en la experiencia de la entrega. ¿Y si cada paquete fuera un regalo?

Desde esta perspectiva, también se abre un espacio de oportunidad para las empresas del packaging. Si añadimos el factor medioambiental, la creación de valor en diseño y sostenibilidad el sector cobra un protagonismo interesante.

Y siempre la tecnología

Donde tiendas de ropa o joyas se plantean cerrar por la dificultad de la visita, la cita previa, el ejercicio de desinfección, etc, otras, ya han descubierto en la realidad virtual o la realidad aumentada aliadas de primer nivel. La experiencia del cliente y la cliente es completamente diferente cuando puede probarse virtualmente cualquier prenda, incluso, podría contar con la asistencia de un estilista virtual. ¿Ciencia ficción? Mira a tu alrededor.

Algunos ejemplos:

El sector de la restauración

Ya no es noticia la entrega de comida a domicilio. Pero ahora, hay que seguir diferenciándose:

  • Estrella michelin en casa: Hay quien está dispuesto a vivir la experiencia de la alta cocina en casa. No te equivoques. Entrega a domicilio no significa,  solo, hamburguesas o pizzas.
  • Cocinero privado:  cada mañana elijo el menú en mi app. Incluso tengo un asistente virtual según tipo de dieta que necesito o me gusta (especiales -diabéticos, celíacos, vegetarianos…)

¿Y qué me decís del sector de la formación?

Desde ya, no hay excusas para mantener un ritmo de formación sistemático. La formación ha venido a nosotros, disponemos de ella en múltiples formatos y sistemas.

Queridos docentes y empresas dedicadas a la formación, ¿qué tal si empezamos a gamificar la experiencia del aprendizaje? Ya no hay excusa. Ahora, nuestros niños saben que las matemáticas o la geografía no son aburridas. Lo aburrido es la metodología con la que les obligamos a aprenderlas. Éstas y tantas otras materias. La tecnología y la creatividad humana se alían para hacer cada vez más ágil, divertido y pedagógicamente atractiva cualquier disciplina.

¿Y si la formación fuera una oferta que se consumiera por suscripción, como Netflix? El cliente dispone de una oferta amplia, variada, que consume-disfruta-utiliza a demanda, bajo su criterio, previo pago de una suscripción.

En definitiva.

PARA tu negocio -que no tu mente-. Coge una cierta distancia y míralo desde otra perspectiva.

RE-PARA en las infinitas oportunidades que tienes a tu alcance y decide desde la diferenciación, la innovación y el crecimiento exponencial.

La tecnología está disponible; la oportunidad es única; solo falta tu mentalidad 

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