A la pandemia de COVID-19 se añade la pandemia de bulos e información tóxica. Vamos a establecer una comparación entre ambos.

1. Virus

 Biológicamente, un agente microscópico acelular que solo puede multiplicarse dentro de otras células. 

Que COVID-19 es un virus está demostrado. 

Los BULOS son virus porque son impactos básicos de información carentes de rigor, que solo se multiplican por la capacidad de invadir otros contextos de comunicación. 

Es decir, el bulo desnudo no tiene valor ni impacto. Lo que lo convierte en virus peligroso es que mentes, supuestamente inteligentes, los integren en sus procesos de comunicación. Su capacidad tóxica es directamente proporcional a la supuesta reputación de los emisores. Esta capacidad crece de forma exponencial si los portavoces se disfrazan de “expertos” y eligen canales masivos y horarios de prime time.

2. Contaminación escondida 

Cuando el virus llega a la célula, inicialmente no pasa nada. Trabaja en silencio, obligándola a sintetizar sus nucleótidos y otras biomoléculas que necesita para formar nuevos viriones. 

Los bulos se insertan en comunicaciones “sanas”. Su trabajo inicial es re-programar el mapa mental de las personas. Y lo hacen sin dolor, muy al contrario. Los bulos producen una “narcolepsia mental” derivada de la agradable sensación de escuchar lo que se quiere escuchar. Así, en situación de pánico colectivo, es más fácil colocar la idea de que beber agua tibia con sal protege de COVID-19 que admitir decirle a la sociedad que se quede en casa. 

3. Consecuencias

El virus biológico solo tiene una intención “propagarse”. Es su única misión. Igualmente, los bulos en comunicación sólo tienen un objetivo inicialmente trending topic. Los emisores de bulos suelen ser seres simples, inconscientes, capaces de vulgarizarlo todo y, con frecuencia, sin valorar ni sopesar las consecuencias. 

Sin embargo, esas consecuencias pueden ser terribles. Cuando los virus atacan a seres no protegidos, o con debilidad orgánica y funcional, provocan enfermedad e incluso la muerte. Igualmente, cuando los bulos llegan a personas sin protección intelectual, esto es, sin capacidad ni ganas de contrastar y verificar los mensajes, les conducen a decisiones, acciones, posturas o emociones que pueden generar daños importantes para sí mismos y para los demás. 

4. Los portadores no conscientes

Uno de los factores más letales del contagio vírico son los portadores sanos. Agentes que contaminan sin saberlo y sin querer hacerlo. En su actividad cotidiana, manteniendo sus hábitos normales, van diseminando el virus convirtiendo el contagio en epidemia y pandemia. 

Los bulos también se aprovechan de estos portadores no conscientes. Cuando una amiga te manda un mensaje por whatsapp con una imagen, o una indicación “bulo”, no sabe que lo es. Acostumbrada a compartirlo todo y a cuantas más personas mejor, disemina todo lo que le llega perdiendo el control del efecto que produce, o los daños que genera. Porque, igual que cuando toses, o hablas  no ves el virus salir de ti y llegar al otro, así mismo el bulo no está identificado como tal. Muy al contrario, con frecuencia, está disfrazado de información. 

5. Diseminación y transmisión por múltiples formas

Por su simplicidad biológica, los virus cuentan con múltiples y muy distintas formas de transmisión. 

Siendo que es cierto que distintos tipos de virus tienen distintas formas de contagio, el hecho cierto es que la forma de transmisión determina la capacidad de expansión del virus, y por tanto de la enfermedad que genera. 

Con los bulos pasa algo similar. Si para recibir o conocer un bulo fuera necesario pagar dinero o acceder a soportes complejos, por dañino que fuera el bulo, su impacto sería bajo pues no todo el mundo tiene estas capacidades. Pero los bulos se benefician, actualmente, de las inmensas capacidades de acceso de las personas a la información de forma fácil, y en ocasiones involuntariamente. No hay que ir a la información, ésta llega de forma rápida, sencilla, impactante. Cuanto más poderoso es el canal, más capacidad de potenciación del impacto negativo del bulo. 

6.  Dificultad de protección

Una vez activado el virus, es complicado controlarlo. Una vez viralizado el bulo, es muy complicado eliminar su impacto. 

La vacuna siempre va detrás del virus. Y la información contrastada, verificable, y de garantía siempre es re-activa al bulo difundido. 

Mientras el virus va por libre contaminando, se ha de invertir tiempo y esfuerzo en generar la vacuna, y más tarde elaborarla y luego dar opción a la población para acceder a ella. La pandemia de la mal llamada “gripe española” data de 1918. En este enlace se puede repasar la cronología histórica de los avances científicos en materia de vacunación y otras investigaciones. 

Años de trabajo e investigación han sido necesarios para conseguir la conocida vacuna de la gripe. Protocolo de vacunación que tiene convivir y luchar contra una epidemia anti-vacunas.

Una vez circulando un bulo es muy difícil contrarrestarlo. No siempre se cuenta con capacidad técnica, interés y voluntad en hacerlo. Siempre hay algún vocero autodenominado  “experto” que encuentra un micrófono o un altavoz para seguir confundiendo. 

En cualquier caso, existen mecanismos de defensa para quien DECIDE consciente, proactiva y responsablemente, no dejarse manipular. Entre otras, estas acciones son eficaces:  

  • Exigir fuentes y firmas detrás de cada afirmación, estudio, informe o comentario. Es incómodo, pero muy efectivo. El bulo como el rumor, no soporta el test de transparencia y verificación. Cuando el compañero te llega con el “ me han dicho que alguien va a ser despedido…”, en lugar de preguntar ¿quién lo ha dicho, dónde, cuándo…?, lo habitual es dejarse llevar por el pánico y llevar el cuento a la siguiente víctima. “Sé de buena tinta que.., y te lo digo para que estés prevenido, porque te considero mi amigo”… Ya somos dos atemorizados sin fundamento. Al final del día, se ha provocado un conflicto en la empresa. Y se generará un plan de crisis.., pero nadie irá al fondo y el origen del asunto: hay un agente contaminante un generador de bulos.
  • Comparar distintas fuentes y diferentes informaciones. Hay que tratar de no atender sólo a quienes reafirman las propias creencias, dado que esto supone que no se admite que puedan estar equivocadas. 
  • Decidir separar lo que me gustaría escuchar de lo que realmente tengo que escuchar. Es, con diferencia,  el mejor y más difícil mecanismo de desactivación del bulo. El mejor caldo de cultivo del bulo es la satisfacción que provoca su contenido conectando con las emociones primarias del que lo recibe. Estimula su rabia, su necesidad de buscar  culpables, o su desahogo ante el miedo que le provoca la incertidumbre. Todos sabemos que beber agua caliente con sal no sirve para nada contra COVID-19, pero aún escuchamos a gente que dice: no sirve para nada.., pero por si acaso.
  • Aceptar información contrastada. Decía Einstein que “la mente es como el paracaídas, funciona cuando se abre”

 

7. Anticuerpos y resistencias

Cuando un organismo o un colectivo, convive y lucha contra un virus el tiempo suficiente, genera mecanismos de defensa. Pero el virus también aprende, muta, cambia, se adapta con gran rapidez y agilidad, y genera sus resistencias. 

Cuando un bulo hace daño de forma evidenciable, puede inducir acciones que le contengan. Desde canales de información que ponen frenos, penalizaciones, etc. Incluso, pero muy a largo plazo, los individuos van tomando posiciones y discriminando fuentes y portavoces. 

Pero, lamentablemente, muchos bulos consiguen convertirse en “creencias” colectivas. Hay personas que generan resistencias intelectuales, o lo que es lo mismo, que modifican su mapa mental alimentándose de bulos y más bulos. Que la ciencia ha demostrado que la tierra es redonda no tiene discusión. Pero aún seguirán durante años los terraplanistas lanzando sus mensajes, contaminando mentes débiles o predispuestas. 

Este ejemplo, por ridículo, es irrelevante. Sin embargo, lamentablemente, muchas de las cosas que se están viviendo actualmente, derivan de mentes cerradas, de mentes condicionadas por intereses cuestionables. Cuando empresas tecnológicas deciden retirarse del Mobile World Congress de Barcelona por COVID-19 los titulares de muchos medios propagaron ideas relativas a boicot a la ciudad, manipulación antinacionalista y un largo etcétera. Cualquier cosa menos prestar atención a una realidad que estaba ahí, y no se quiso ver. 

8. Predisposición o entorno favorable

 Convivimos con miles de virus a diario. Ni todos son nocivos, ni todos los nocivos se convierten en pandemia. 

Existen situaciones medioambientales, conductas higiénico-sanitarias inadecuadas; condiciones de patología previa que debilita barreras de autodefensa y un sin fin de circunstancias que propician y aceleran la capacidad dañina del virus y su capacidad de propagación. 

En el ámbito social, y cuando de bulos -virus de información- se trata, nada más favorable que un estado emocional de miedo-pánico para que los bulos se multipliquen y aumenten exponencialmente su capacidad de invasión, manipulación, y generación de daño. Es por ello que en el momento actual, cuando contamos con herramientas, tecnología, ciencia y capacidad para establecer una comunicación positiva y eficaz cuando también podemos ser víctimas o agentes activos de la intoxi-información. 

Podemos esperar que se erradiquen los bulos, que es como esperar un milagro. También podemos decidir tomar acciones individuales eficaces si son colectivamente mayoritarias. Dos acciones son clave:

  • NO CREAR BULOS. 
  • NO PROPAGAR BULOS. 

 

#YomeQuedoenCasa #JuntosPodemos 

 

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